31 de marzo de 2011

¿Copago o educación?

Yo sin duda voto por lo segundo. Podemos intentar poner pagos simbólicos para educar a la gente en el uso de los servicios públicos (educación y sanidad, principalmente).
Se ha hecho algo parecido con las bolsas de plástico en los supermercados, nos quieren educar previo pago, se quiere evitar el consumo de bolsas haciendo que paguemos por ellas, pero un precio simbólico. Dudo que bajemos el consumo de plástico, podemos pagar los céntimos simbólicos y no vamos a cambiar nuestro hábito.

¿Cuánto copago podemos poner? ¿Hasta cuánto lo podemos subir? ¿hasta la privatización?

La defensa de lo público es la educación. Público no significa gratis, significa que lo pagamos todos con nuestros impuestos y que está en nosotros hacer un uso justo de estos servicios, porque de lo contrario tendremos un derroche que nos hará disponer de un servicio inadecuado. Yo voto por informar a la gente de qué coste supone el uso que cada uno hacemos, en los centros de salud, en los hospitales, en las escuelas, en los servicios públicos en general. Adjuntar una factura (que puede ser enviada por correo electrónico o mensaje de texto al móvil, para no gastar papel) tras cada uso de servicios públicos.

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