tan rápido que el blog se queda atrás, las redes sociales van deprisa, muy deprisa.
Los días siguen teniendo 24 horas, las horas 60 minutos y los minutos ya ni parecen tener segundos.
Todo corre entre pajarillos electrónicos que te avisan de un mensaje, entre retuits de noticias que te parecen interesantes o frases que consideras que resumen nuestro instante actual, todo corre, corre ... y no te quedan segundos para reposar lo que quieres decir, lo que te apetece pensar, todo corre, todo corre, corre ...
Puedes tirar el reloj sobre la mesa, pero la mesa lo repele y te lo vuelve a colocar, tic, tac, tic, tac, tic, tac ...
Puedes querer detenerte en una idea, en un tema que quisiste profundizar y desarrollar en más de 140 caracteres o en un párrafo de una red social. Pero cuando levantes la cabeza ya no será actual, ya será como las noticias que abarrotaban los cubos de basura con los periódicos de ayer: tinta caduca.
Porque mientras piensas en algo los temas candentes se apoderan de las almohadillas que plagan las redes sociales y que deciden qué es importante. Y la corriente te arrastra y fluyes rápido, muy rápido, muy rápido ...
Puedes refugiarte en un meandro, disfrutar de un cauce tranquilo y lento de información y reflexión, pero ese reposo dura nada, porque aparecen tsunamis mediáticos a cada rato, a cada instante. Y el meandro en el que navegabas desaparece y la avalancha te absorbe y corres y corres y corres y corres ...
Todo es rápido.
RAE:
Tertuliar:Estar de tertulia, conversar.
Conversar:Dicho de una o de varias personas: Hablar con otra u otras.
(Un velero en tu sofá)
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
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18 de agosto de 2014
Todo es rápido
De lo que se habla:
redes sociales,
social,
sociedad,
tiempo
3 de enero de 2013
Todo es ya antiguo
Ya nadie se acuerda de los sms, ni de los correos electrónicos, ni de las cartas ... casi ni de las llamadas de teléfono ... Ahora es la moda de los guasap, con la excusa de la inmediatez, el gratis y el poder enviar fotos o vídeos. Así nuestras vidas están escritas, con faltas de ortografía, en mitad del espacio ...
Somos esclavos de nuestro tiempo, de justo ese que decimos que no tenemos y que nos lleva a deambular entre mensajes de 140 caracteres porque no podemos leer más. No tenemos tiempo.
¿Tiempo? Tener tiempo ... Sin tiempo, vivimos el tiempo, como el camina en mitad de una calle con muchísima gente y, tras unas horas, se descubre asustado, en un barrio que no conoce.
¿Tiempo? Tener tiempo ... puede que muchos lo hayan (hayamos) apuntado como propósito de año nuevo.
¿Tiempo, para qué? Cada uno se hace su lista y cuando acaba se lo guarda para comenzar mañana. Sin embargo, aún siempre sin tiempo, siempre parece haber tiempo para lo nuevo, hubo tiempo para las cartas, hubo tiempo para los correos electrónicos, hubo tiempo para los sms, ... incluso hubo tiempo para las llamadas a móviles, incluso, incluso, hubo tiempo para las llamadas a fijos ...
¿Tener tiempo? Todo es ya antiguo ...
Somos esclavos de nuestro tiempo, de justo ese que decimos que no tenemos y que nos lleva a deambular entre mensajes de 140 caracteres porque no podemos leer más. No tenemos tiempo.
¿Tiempo? Tener tiempo ... Sin tiempo, vivimos el tiempo, como el camina en mitad de una calle con muchísima gente y, tras unas horas, se descubre asustado, en un barrio que no conoce.
¿Tiempo? Tener tiempo ... puede que muchos lo hayan (hayamos) apuntado como propósito de año nuevo.
¿Tiempo, para qué? Cada uno se hace su lista y cuando acaba se lo guarda para comenzar mañana. Sin embargo, aún siempre sin tiempo, siempre parece haber tiempo para lo nuevo, hubo tiempo para las cartas, hubo tiempo para los correos electrónicos, hubo tiempo para los sms, ... incluso hubo tiempo para las llamadas a móviles, incluso, incluso, hubo tiempo para las llamadas a fijos ...
¿Tener tiempo? Todo es ya antiguo ...
De lo que se habla:
internet,
redes sociales,
tiempo
31 de diciembre de 2012
10 de mayo de 2012
24 horas cada día
y sin embargo falta demasiado tiempo ¿o sobrarán demasiados minutos?
15 de abril de 2012
A veces
A veces los versos
se escapan de los renglones
como las palabras de la boca
se escapan de los renglones
como las palabras de la boca
9 de abril de 2012
Corren tiempos demasiado duros
y no sólo porque estemos oprimidos por esta estafa, que otros llaman crisis. Corren tiempos demasiado duros porque parece prevalecer el pensamiento de qué otra cosa podemos hacer si hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Evidentemente, somos muchos los que no nos creemos que lo que se hace es lo único posible, así lo hemos demostrado en las calles. Pero no parece que seamos suficientes porque esta "forma de salir de la estafa" avanza a pasos agigantados y no logramos detenerla. Corren tiempos demasiado duros porque sabemos que estas políticas acabarán con nuestras sanidad y educación públicas y no nos darán otras mejores y lo peor, no será fácil volver a lo que teníamos (podemos pensar en EEUU y adivinar adonde nos llevan). Corren tiempos demasiado duros porque los medios de comunicación usuales están al servicio de la única forma de salir de esta estafa, por tanto transmitir otro camino requiere cooperación por parte del receptor que debe leer artículos que no aparecen en esos medios. Y esto último es demasiado difícil porque esta tremenda estafa ya se encarga de repartir bien los papeles y los tiempos de todos lo ciudadanos. Así, si ya nos quejamos de que no tenemos tiempo para nada, mucho menos para leer y peor aún para leer artículos sobre economía, que además, ¡ni entendemos!
Corren tiempos demasiado duros, la gran estafa está muy bien pensada y a nosotros no nos queda tiempo para pensar.
Corren tiempos demasiado duros, la gran estafa está muy bien pensada y a nosotros no nos queda tiempo para pensar.
De lo que se habla:
crisis,
economía,
Educación,
leer,
pensamiento,
periodismo,
pueblo,
sanidad,
tiempo
20 de marzo de 2012
31 de diciembre de 2011
Deseos de año nuevo
Deseo que no gastemos todos los buenos deseos e ilusiones la primera noche del año.
Deseo que cada día tengamos tiempo para pensar en nuestro tiempo.
Deseo que cada día tengamos tiempo para pensar en nuestro tiempo.
26 de diciembre de 2011
Tiempo
para conversar.
De lo que se habla:
conversación,
tiempo
28 de septiembre de 2011
Los días son cada vez más cortos
¿o me lo parece a mi?
Somos animales amigables, estructurados en familias, que trabajan (o lo intentan) en una sociedad de la que forman parte como agentes (¿activos? ¿pasivos?) a los que llaman ciudadanos ...
¿El día tiene suficientes horas para tanta dedicación humana?
A ratos me gustaría quedarme sólo con la parte animal ...
Somos animales amigables, estructurados en familias, que trabajan (o lo intentan) en una sociedad de la que forman parte como agentes (¿activos? ¿pasivos?) a los que llaman ciudadanos ...
¿El día tiene suficientes horas para tanta dedicación humana?
A ratos me gustaría quedarme sólo con la parte animal ...
3 de junio de 2011
15M: El tiempo
Nos cuestionamos, o no queremos hacerlo, la velocidad de nuestras acciones, los minutos que ocupan nuestras reflexiones. Parece como si hubiésemos borrado todo tiempo anterior. Todo desapareció justo en el instante en que indignados gritamos juntos en la calle. Parece como si acabásemos de caer en este mundo, nos hubiésemos unido y estuviésemos de acuerdo en ser los dueños de nuestras acciones y de nuestro tiempo.
Hemos desarrollado simulacros de convivencia en las plazas, que pensamos han funcionado con éxito. Y ahora queremos extender la convivencia a los barrios, a las ciudades ... ¡al mundo!¡El limite es nuestra ilusión! y esa está en su cota máxima, así que ahora mismo ¡no hay miedo! ¡todo es posible!
Pero ese tiempo que a nosotros no parece preocuparnos, ocupa el espacio entre la plaza y los barrios, en el asfalto, sube a los coches, a los zapatos de los transeúntes, que no se detienen en nuestras plazas y por las mañanas se agolpa en el zumbido del despertador que nos recuerda que trabajamos, o buscamos trabajo, en un mundo en el que hay unas leyes de convivencia, aunque nosotros las cuestionemos.
Mientras nosotros no nos preocupamos del tiempo, aquellos que todavía no quieren que los llamemos nosotros continúan construyendo sobre nuestro otro mundo posible. Y el mundo posible que construimos en las plazas se destruye por minutos, horas, días, semanas, meses, años ... Dos ejemplos evidentes, de esto son:
1.- En nuestro mundo posible, la Naturaleza es la madre de nuestra acción y compromiso. Nos hemos convencido de que el crecimiento ilimitado no tiene sentido en un espacio finito. Queremos cuidar nuestros espacios naturales. Sin embargo, mientras nosotros reflexionamos sobre nuestro modelo y nuestras posibles acciones, los planes de ordenación urbana se aprueban y se llevan a la acción, a pesar de las débiles voces de los que llevan mucho tiempo gritando "otro mundo es posible", "la Tierra no la heredamos de nuestros abuelos; es un préstamo que nos hacen nuestros nietos". El resultado final es que tierras fértiles quedan cubiertas por toneladas de cemento. ¿Cuánto tiempo tardaremos en recuperar la fertilidad de esas tierras?
2.-En nuestro mundo posible, otro de los principios fundamentales es la defensa y respeto de los bienes públicos. Así, defendemos por ejemplo, la educación y la sanidad gratuitas y de calidad para todos. Sin embargo, mientras nosotros reflexionamos sobre nuestro modelo y nuestras posibles acciones, vemos como cada vez se desprestigian más los servicios públicos y se instauran pautas de empresas privadas o directamente se venden las empresas públicas, a pesar de las débiles voces de los que llevan mucho tiempo gritando "otro mundo es posible". ¿Cuánto tiempo tardaremos en recuperar las empresas públicas vendidas a empresas privadas?
Si durante nuestro tiempo de reflexión y puesta en común de ideas y acciones, se privatizase la educación y/o la sanidad, ¿cuánto tiempo necesitaríamos para que volviesen a ser públicas?
Nuestra acción es una carrera de fondo, pero debemos saber si corremos sólo por hacer ejercicio o si lo que queremos es llegar a algún lugar.
Hemos desarrollado simulacros de convivencia en las plazas, que pensamos han funcionado con éxito. Y ahora queremos extender la convivencia a los barrios, a las ciudades ... ¡al mundo!¡El limite es nuestra ilusión! y esa está en su cota máxima, así que ahora mismo ¡no hay miedo! ¡todo es posible!
Pero ese tiempo que a nosotros no parece preocuparnos, ocupa el espacio entre la plaza y los barrios, en el asfalto, sube a los coches, a los zapatos de los transeúntes, que no se detienen en nuestras plazas y por las mañanas se agolpa en el zumbido del despertador que nos recuerda que trabajamos, o buscamos trabajo, en un mundo en el que hay unas leyes de convivencia, aunque nosotros las cuestionemos.
Mientras nosotros no nos preocupamos del tiempo, aquellos que todavía no quieren que los llamemos nosotros continúan construyendo sobre nuestro otro mundo posible. Y el mundo posible que construimos en las plazas se destruye por minutos, horas, días, semanas, meses, años ... Dos ejemplos evidentes, de esto son:
1.- En nuestro mundo posible, la Naturaleza es la madre de nuestra acción y compromiso. Nos hemos convencido de que el crecimiento ilimitado no tiene sentido en un espacio finito. Queremos cuidar nuestros espacios naturales. Sin embargo, mientras nosotros reflexionamos sobre nuestro modelo y nuestras posibles acciones, los planes de ordenación urbana se aprueban y se llevan a la acción, a pesar de las débiles voces de los que llevan mucho tiempo gritando "otro mundo es posible", "la Tierra no la heredamos de nuestros abuelos; es un préstamo que nos hacen nuestros nietos". El resultado final es que tierras fértiles quedan cubiertas por toneladas de cemento. ¿Cuánto tiempo tardaremos en recuperar la fertilidad de esas tierras?
2.-En nuestro mundo posible, otro de los principios fundamentales es la defensa y respeto de los bienes públicos. Así, defendemos por ejemplo, la educación y la sanidad gratuitas y de calidad para todos. Sin embargo, mientras nosotros reflexionamos sobre nuestro modelo y nuestras posibles acciones, vemos como cada vez se desprestigian más los servicios públicos y se instauran pautas de empresas privadas o directamente se venden las empresas públicas, a pesar de las débiles voces de los que llevan mucho tiempo gritando "otro mundo es posible". ¿Cuánto tiempo tardaremos en recuperar las empresas públicas vendidas a empresas privadas?
Si durante nuestro tiempo de reflexión y puesta en común de ideas y acciones, se privatizase la educación y/o la sanidad, ¿cuánto tiempo necesitaríamos para que volviesen a ser públicas?
Nuestra acción es una carrera de fondo, pero debemos saber si corremos sólo por hacer ejercicio o si lo que queremos es llegar a algún lugar.
28 de enero de 2011
Hoy has llegado tarde
¡¿y qué?!
Madrugar para trabajar puede tener su sentido en según que trabajos, ¿pero en todos?
¿Es necesario empezar a trabajar antes de las 10 en cualquier profesión? Por ejemplo, ¿no hay cosas más importantes en la vida que explicar, pongamos por caso, matemáticas a las 9 de la mañana? Entonces, para hoy viernes te pregunto ¿qué no puede esperar hasta las 10 de la mañana? Un, dos, tres responda otra vez: una cafetería ...
Madrugar para trabajar puede tener su sentido en según que trabajos, ¿pero en todos?
¿Es necesario empezar a trabajar antes de las 10 en cualquier profesión? Por ejemplo, ¿no hay cosas más importantes en la vida que explicar, pongamos por caso, matemáticas a las 9 de la mañana? Entonces, para hoy viernes te pregunto ¿qué no puede esperar hasta las 10 de la mañana? Un, dos, tres responda otra vez: una cafetería ...
24 de marzo de 2010
Ese invento que rige nuestras vidas
Hay pueblos en los que las horas pasan despacio y el tiempo es extenso.
Sus habitantes seguramente no viajen lejos, quizá no se moten en un avión, porque las distancias las miden en la escala del hombre. Las horas palpitan sobre la luz del sol (o de la luna). Giran sobre la Tierra. Hay tiempo para tener tiempo, ese invento que rige nuestras vidas.
Hay pueblos en los que las horas pasan corriendo y el tiempo es diminuto.
Sus habitantes seguramente viajen lejos, probablemente en avión, porque las distancias las miden en la escala de la tecnología del hombre.
Las horas palpitan sobre sus muñecas, aunque se apague la luz del sol (o de la luna). Giran sobre si mismos en busca de un pozo de tiempo, sin darse cuenta de que la Tierra gira mucho más y mejor.
No hay tiempo para tener tiempo, ese invento que rige nuestras vidas.
Me pregunto si ese invento habría que reajustarlo en esos pueblos que se quedó pequeño, ya que en un día, en un mes, en un año caben muchas menos cosas, ¿por qué seguir agrupando de 24 en 24 horas, de 7 en 7 días, de 12 en 12 meses, de 365 en 365 días, de 100 en 100 años ...? Las distancias ya no se miden en palmos o en pies, el dinero ya no se mide en perras gordas o en pesetas ... Psicológicamente, decir que la distancia de aquí allí es un millón de palmos es más traumático que decir que es unos 208 km.
Así que desde esta entrada quiero reivindicar dos cosas:
1.- O cambiamos la escala de tiempo.
2.- O dejamos de darle importancia a las cifras grandes y comenzamos a medir en la escala tecnológica, que para eso vivimos en un mundo rápido. ¡Si 208 km no es nada, 1.000.000 de palmos tampoco!
Sus habitantes seguramente no viajen lejos, quizá no se moten en un avión, porque las distancias las miden en la escala del hombre. Las horas palpitan sobre la luz del sol (o de la luna). Giran sobre la Tierra. Hay tiempo para tener tiempo, ese invento que rige nuestras vidas.
Hay pueblos en los que las horas pasan corriendo y el tiempo es diminuto.
Sus habitantes seguramente viajen lejos, probablemente en avión, porque las distancias las miden en la escala de la tecnología del hombre.
Las horas palpitan sobre sus muñecas, aunque se apague la luz del sol (o de la luna). Giran sobre si mismos en busca de un pozo de tiempo, sin darse cuenta de que la Tierra gira mucho más y mejor.
No hay tiempo para tener tiempo, ese invento que rige nuestras vidas.
Me pregunto si ese invento habría que reajustarlo en esos pueblos que se quedó pequeño, ya que en un día, en un mes, en un año caben muchas menos cosas, ¿por qué seguir agrupando de 24 en 24 horas, de 7 en 7 días, de 12 en 12 meses, de 365 en 365 días, de 100 en 100 años ...? Las distancias ya no se miden en palmos o en pies, el dinero ya no se mide en perras gordas o en pesetas ... Psicológicamente, decir que la distancia de aquí allí es un millón de palmos es más traumático que decir que es unos 208 km.
Así que desde esta entrada quiero reivindicar dos cosas:
1.- O cambiamos la escala de tiempo.
2.- O dejamos de darle importancia a las cifras grandes y comenzamos a medir en la escala tecnológica, que para eso vivimos en un mundo rápido. ¡Si 208 km no es nada, 1.000.000 de palmos tampoco!
15 de septiembre de 2009
En una iglesia con los oídos encendidos
me pasa que acabo con la indignación al rojo vivo.
Más allá de no entender ese ritual arcaico, siempre me pregunto lo mismo: ¿seré la única que estoy escuchando al cura y pensando sobre lo que dice?
El otro día fui a la iglesia (es lo que tiene vivir en una sociedad en la que las actividades socio-lúdico-culturales están vinculas a la Santa Iglesia Católica (SIC)) y salí pensando: este cura ... lo que ha dicho ... es o estás con Dios (el católico) o no vas al cielo (y el cielo es lo más que puede ofrecer la SIC), ¿verdad? Me quedé traumatizada, porque el cura es que no aprovechó que la iglesia estaba llena de gente que, como yo, va al templo de fiesta en fiesta ... Lo dejó bien clarito, o perteneces al club o la vida que no existe va a ser dura.
Una vez superado el trauma, seguí pensando: ¡claro, éste no puede decir que los no creyentes en Dios (el católico) van también al cielo porque se le acaba el chollo a la SIC! ¡Este hombre lo que es un agente comercial de la SIC! y ha utilizado muy bien el templo lleno ... ¡muy listo!
Así fue la última vez que entré en un templo de la SIC, otras veces tuve la suerte de asistir a una boda y escuchar los bonitos discursos que el cura lanzaba (no puedo evitar sentirlos como pedradas en las neuronas) a los novios, también confieso que algún domingo de esos en los que la SIC hacía manifestaciones en las calles (como los rojos agitadores) por la familia y contra las falsas familias contra natura, entré en sus templos para aprender del discurso clerical ...
En fin ya lo sé la culpa es mía por entrar en estos lugares ... si ya me lo tengo dicho: mar-ia, una de dos, o te quedas fuera de la iglesia o si entras apágate los oídos.
¿Tú puedes entrar a la SIC con los oídos encendidos?
Más allá de no entender ese ritual arcaico, siempre me pregunto lo mismo: ¿seré la única que estoy escuchando al cura y pensando sobre lo que dice?
El otro día fui a la iglesia (es lo que tiene vivir en una sociedad en la que las actividades socio-lúdico-culturales están vinculas a la Santa Iglesia Católica (SIC)) y salí pensando: este cura ... lo que ha dicho ... es o estás con Dios (el católico) o no vas al cielo (y el cielo es lo más que puede ofrecer la SIC), ¿verdad? Me quedé traumatizada, porque el cura es que no aprovechó que la iglesia estaba llena de gente que, como yo, va al templo de fiesta en fiesta ... Lo dejó bien clarito, o perteneces al club o la vida que no existe va a ser dura.
Una vez superado el trauma, seguí pensando: ¡claro, éste no puede decir que los no creyentes en Dios (el católico) van también al cielo porque se le acaba el chollo a la SIC! ¡Este hombre lo que es un agente comercial de la SIC! y ha utilizado muy bien el templo lleno ... ¡muy listo!
Así fue la última vez que entré en un templo de la SIC, otras veces tuve la suerte de asistir a una boda y escuchar los bonitos discursos que el cura lanzaba (no puedo evitar sentirlos como pedradas en las neuronas) a los novios, también confieso que algún domingo de esos en los que la SIC hacía manifestaciones en las calles (como los rojos agitadores) por la familia y contra las falsas familias contra natura, entré en sus templos para aprender del discurso clerical ...
En fin ya lo sé la culpa es mía por entrar en estos lugares ... si ya me lo tengo dicho: mar-ia, una de dos, o te quedas fuera de la iglesia o si entras apágate los oídos.
¿Tú puedes entrar a la SIC con los oídos encendidos?
21 de agosto de 2009
Historias de verano: Volando sobre el tiempo
De lo que se habla:
cometa,
fotografía,
tiempo,
verano
30 de julio de 2009
Papelitis: inflamación de la paciencia
Vivimos en la era de internet, de las facilidades, de las no distancias, de la comunicación, de la información al momento, del trabajo desde casa, del ocio me lo programo a golpe de clic ... y sin embargo ... y sin embargo ... todavía somos muchos los que sufrimos (¿en silencio?) la papelitis: inflamación de la paciencia. Empieza siendo una simple irritación que se presenta cuando la burocracia te llama a la puerta y sabes que vas a perder una parte de tu vida. La irritación crece cuando descubres que la pérdida de tiempo es mucho mayor que en irritaciones anteriores. La inflamación se presenta cuando tu racionalidad tropieza con la irracionalidad de la burocracia, cuando no encuentras justificación para hacer un doble trabajo (ambos poco útiles): llenar papeles por internet y papeles sin internet. En ese justo momento en el que piensas que tu paciencia ya no puede inflamarse más y estás apunto de estallar ... ¡te ríes! (o lloras ...) y piensas ¿dónde está la cámara? porque esto es una broma ¿verdad? o ¿será que esto es un experimento sociológico que trata de medir nuestra paciencia, nuestro aguante? La próxima vez que tenga que sufrir papelitis, ¿me pondrán una misión nueva? (golpéese las espinillas mientras fotocopia el papel que envió el día que le dijeron podía solicitar una estancia en el extranjero para realizar su trabajo, o mejor, haga lo dicho anteriormente pero además haga el pino con las orejas y grábese (¡importante!)).
¿Se puede hacer algo para no padecer esta enfermedad y seguir trabajando? ¿Será verdad que pronto internet acabará con la burocracia en papel? ¿cuándo es pronto? ¿Los ideólogos del "preséntelo todo en papel" tienen una misión más allá de aburrir al personal? ¿Me arriesgo y les presento como justificante de datos una historia de pistoleros? ¿Nos tienen entretenidos porque están haciendo algo bueno por nosotros o algo malo?
Caso de que no haya vacuna contra la papelitis, por favor, doctor, ¿puede darme una pastilla para evitar los síntomas?
¿Se puede hacer algo para no padecer esta enfermedad y seguir trabajando? ¿Será verdad que pronto internet acabará con la burocracia en papel? ¿cuándo es pronto? ¿Los ideólogos del "preséntelo todo en papel" tienen una misión más allá de aburrir al personal? ¿Me arriesgo y les presento como justificante de datos una historia de pistoleros? ¿Nos tienen entretenidos porque están haciendo algo bueno por nosotros o algo malo?
Caso de que no haya vacuna contra la papelitis, por favor, doctor, ¿puede darme una pastilla para evitar los síntomas?
De lo que se habla:
burocracia,
papeleo,
tiempo,
trabajo
15 de diciembre de 2008
¿Natural?
Dignitas Personae (Congregación para la Doctrina de la Fe (Católica)).
Contra natura (Escolar.net).
El tiempo pasa y la Iglesia Católica sigue, naturalmente, contra la Ciencia.
Contra natura (Escolar.net).
El tiempo pasa y la Iglesia Católica sigue, naturalmente, contra la Ciencia.
30 de agosto de 2008
Tremenda putada: se acaba agosto
Quédate quieto
Deja para mañana
lo que podrías haber hecho hoy
(y comenzaste ayer sin saber cómo).
Y que mañana sea mañana siempre;
que la pereza deje inacabado
lo destinado a ser perecedero;
que no intervenga el tiempo,
que no tenga materia en que ensañarse.
Evita que mañana te deshaga
todo lo que tú mismo
pudiste no haber hecho ayer.
Ángel González
Deja para mañana
lo que podrías haber hecho hoy
(y comenzaste ayer sin saber cómo).
Y que mañana sea mañana siempre;
que la pereza deje inacabado
lo destinado a ser perecedero;
que no intervenga el tiempo,
que no tenga materia en que ensañarse.
Evita que mañana te deshaga
todo lo que tú mismo
pudiste no haber hecho ayer.
Ángel González
De lo que se habla:
obligación,
poesía,
tiempo
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