Ha aperecido una nueva tribu urbana: los preocupados por el mobiliario público. Se caracterizan por definir una manifestación multitudinaria por lo que hacen unas pocas personas. No suelen ir a manifestaciones, las conocen sólo de oídas.
Se alimentan de los medios de (des)información que ponen en primera página a ese ridículo número de "manifestantes".
Se alarman porque el grupito rompe mobiliario urbano. Se ofuscan porque destrozan contenedores de basura, aceras, marquesinas, escaparates, ...
Parecieran estar preocupados por lo público, por la no-violencia, pero esa preocupación está muy localizada: mobiliario público y golpes a la policia.
No les preocupa la sanidad, ni la educación públicas, ni los servicios sociales públicos. Tampoco se alteran ante la violencia con la que desalojan a las personas de sus casas o la que se desprende de la reforma laboral que golpea al trabajador día a día o las bombas con las que nos depertamos cada día lanzadas por la Troika.
Si, ante la estafa en la que vivimos, te atreves a decir que podrías entender que la gente se exaspere y responda con una mínima violencia, en defensa propia, la tribu de los preocupados por el mobiliario público te llama sin reparos terrorista y antidemocrática.
Esta estafa está perfectamente pensada, quién nos iba a decir que en esta película de drama y terror apareceria esta tribu para rendir adoración por contenedores de basura, escaparates, adoquines, farolas, ...
RAE:
Tertuliar:Estar de tertulia, conversar.
Conversar:Dicho de una o de varias personas: Hablar con otra u otras.
(Un velero en tu sofá)
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1 de abril de 2014
Los preocupados por el mobiliario público
30 de noviembre de 2012
De enfermos a clientes
De lo que se habla:
empresa,
privatización,
público,
roto,
salud
15 de mayo de 2012
Imaginando formas de informar sobre la situación en la que estamos
Es curioso que en la era de la comunicación parezca que estamos más incomunicados. Me cuesta pensar que la gente pueda creerse el discurso de hemos vivido por encima de nuestras posibilidades para legitimar esta merma constante en los derechos de los ciudadanos. No sé si es una cuestión de ignorancia, resignación, pasividad, indiferencia, o tal vez una mezcla de todo, pero la realidad es que esto cada día está peor y la gente mayoritariamente parece no inmutarse, quitando las miles de personas que poblamos las calles a cada rato gritando esto no es una crisis es una estafa ... Pero estas voces parecen quedar silenciadas en el ruido de la palabra crisis repetida mil veces desde los medios de comunicación.
¿Cómo podemos informar a la gente de la situación en la que vivimos, del peligro que acecha a nuestra sanidad y a nuestra educación públicas? ¡¿Cómo?! La gente no parece querer recibir información, sin pedirla ... Así que he imaginado ¿y si un día te despertaras y descubrieras que ya no hay sanidad, ni educación públicas? Y he seguido imaginando ...
Los alumnos llegan al centro, como todos los días, pero el centro los espera de forma totalmente distinta. A la hora de entrada, los bedeles, vestidos con traje y corbata, abren y esperan en las puertas, sonriendo (con sonrisa forzada, pero amplia) y diciendo buenos días. En el aula, el profesor espera en la puerta la llegada de sus alumnos, con un platito en la mano con un cartel que indica "precio por hora de clase: C euros". Los alumnos depositan los "C euros" y pasan a la clase. En la clase hay muchos carteles: en los interruptores de la luz se lee "precio de clase con luz: L euros", en la pizarra "precio de la clase con pizarra con tiza: PT euros", "precio de la clase con material audiovisual: MA euros", en el radiador de la calefacción "precio calefacción: Ca euros", en el aparato de aire acondicionado "precio aire acondicionado: A euros", ... El profesor al comienzo de la clase recauda el dinero en función del tipo de servicios que se prestarán en el aula. El alumno que no pague todos los servicios deberá abandonar ese aula e irse a otro con menos servicios. En los despachos de los profesores, junto a las horas de tutorías, hay un cartel que indica el precio por minuto de consulta.
¿Y si esta situación se hiciera para "informar" a la gente? ¿Se podría hacer este tipo de experimentos en algún centro público?
¿Cómo podemos informar a la gente de la situación en la que vivimos, del peligro que acecha a nuestra sanidad y a nuestra educación públicas? ¡¿Cómo?! La gente no parece querer recibir información, sin pedirla ... Así que he imaginado ¿y si un día te despertaras y descubrieras que ya no hay sanidad, ni educación públicas? Y he seguido imaginando ...
Los alumnos llegan al centro, como todos los días, pero el centro los espera de forma totalmente distinta. A la hora de entrada, los bedeles, vestidos con traje y corbata, abren y esperan en las puertas, sonriendo (con sonrisa forzada, pero amplia) y diciendo buenos días. En el aula, el profesor espera en la puerta la llegada de sus alumnos, con un platito en la mano con un cartel que indica "precio por hora de clase: C euros". Los alumnos depositan los "C euros" y pasan a la clase. En la clase hay muchos carteles: en los interruptores de la luz se lee "precio de clase con luz: L euros", en la pizarra "precio de la clase con pizarra con tiza: PT euros", "precio de la clase con material audiovisual: MA euros", en el radiador de la calefacción "precio calefacción: Ca euros", en el aparato de aire acondicionado "precio aire acondicionado: A euros", ... El profesor al comienzo de la clase recauda el dinero en función del tipo de servicios que se prestarán en el aula. El alumno que no pague todos los servicios deberá abandonar ese aula e irse a otro con menos servicios. En los despachos de los profesores, junto a las horas de tutorías, hay un cartel que indica el precio por minuto de consulta.
¿Y si esta situación se hiciera para "informar" a la gente? ¿Se podría hacer este tipo de experimentos en algún centro público?
De lo que se habla:
comunicación,
crisis,
educa,
público,
sanidad
2 de abril de 2012
Dando pasitos para hacer de RTVE basura
Los recortes hechos hasta ahora en RTVE ya han dado su fruto y Telecinco ya es líder de audiencia, en lugar de TVE.
Vendrán nuevos recortes y nos dirán que la solución es la publicidad y la privatización. ¿De verdad? Seguramente mucha gente piense que con la que tenemos encima lo de menos es preocuparse por la televisión o la radio públicas. ¿De verdad?
Para mi la televisión es un reflejo de la sociedad que la consume, me aterra volver a los tiempos del ceceoo y las mujeres florero ...
Vendrán nuevos recortes y nos dirán que la solución es la publicidad y la privatización. ¿De verdad? Seguramente mucha gente piense que con la que tenemos encima lo de menos es preocuparse por la televisión o la radio públicas. ¿De verdad?
Para mi la televisión es un reflejo de la sociedad que la consume, me aterra volver a los tiempos del ceceoo y las mujeres florero ...
De lo que se habla:
publicidad,
público,
radio,
telebasura,
televisión
16 de marzo de 2012
La sanidad española en tres gráficos
De lo que se habla:
ignacio escolar,
público,
sanidad
26 de febrero de 2012
¿Quién cerró Público?
De lo que se habla:
pascual serrano,
periodismo,
público
25 de febrero de 2012
Yo ya no tengo periódico en papel
De lo que se habla:
isaac rosa,
jesús maraña,
periodismo,
público
7 de febrero de 2012
La marea negra de los recortes
por Isaac Rosa.
De lo que se habla:
crisis,
economía,
isaac rosa,
público,
trabajo
30 de enero de 2012
Justicia bajo sospecha
por Jesús Maraña.
(En este artículo se hace referencia a La farsa, de Luis García Montero).
Los versos escuchados como cierre de la marcha multitudinaria celebrada ayer en Madrid lo dicen casi todo: “la toga sucia y el culpable limpio”. Corren malos tiempos, años, meses, días y horas para la Justicia, escribía primero y recitaba después el poeta Luis García Montero bajo la atenta indignación de miles de ciudadanos. Reclamaban “verdad, justicia y reparación” sobre los crímenes del franquismo y protestaban ante la sucesión de procesos abiertos por el Tribunal Supremo contra Baltasar Garzón, el magistrado que intentó poner en marcha una investigación sobre la represión de la dictadura y ha acabado sentado en el banquillo acusado de prevaricación. No es inculpado por la Fiscalía, cuyo representante sostiene que no ha visto disparate judicial semejante “en 36 años de experiencia”, sino por un grupo ultraderechista cuyo escrito de acusación fue revisado para atender las sugerencias del propio instructor del sumario. Aquí no se trata, como algunos pretenden torticeramente, de una disputa dialéctica entre críticos del “mal instructor Garzón” y adoradores del “héroe que detuvo a Pinochet”. Se trata de la Justicia. Para sostener que un juez ha prevaricado, hay que demostrar que tomó decisiones injustas a sabiendas, intencionadamente. Y, hasta el momento, nadie lo ha podido demostrar. De lo que sí hay acumulación de pruebas es de la resistencia del poder político y del judicial a reparar la memoria de las víctimas de la dictadura. Los culpables siguen “limpios”.
(En este artículo se hace referencia a La farsa, de Luis García Montero).
Los versos escuchados como cierre de la marcha multitudinaria celebrada ayer en Madrid lo dicen casi todo: “la toga sucia y el culpable limpio”. Corren malos tiempos, años, meses, días y horas para la Justicia, escribía primero y recitaba después el poeta Luis García Montero bajo la atenta indignación de miles de ciudadanos. Reclamaban “verdad, justicia y reparación” sobre los crímenes del franquismo y protestaban ante la sucesión de procesos abiertos por el Tribunal Supremo contra Baltasar Garzón, el magistrado que intentó poner en marcha una investigación sobre la represión de la dictadura y ha acabado sentado en el banquillo acusado de prevaricación. No es inculpado por la Fiscalía, cuyo representante sostiene que no ha visto disparate judicial semejante “en 36 años de experiencia”, sino por un grupo ultraderechista cuyo escrito de acusación fue revisado para atender las sugerencias del propio instructor del sumario. Aquí no se trata, como algunos pretenden torticeramente, de una disputa dialéctica entre críticos del “mal instructor Garzón” y adoradores del “héroe que detuvo a Pinochet”. Se trata de la Justicia. Para sostener que un juez ha prevaricado, hay que demostrar que tomó decisiones injustas a sabiendas, intencionadamente. Y, hasta el momento, nadie lo ha podido demostrar. De lo que sí hay acumulación de pruebas es de la resistencia del poder político y del judicial a reparar la memoria de las víctimas de la dictadura. Los culpables siguen “limpios”.
De lo que se habla:
garzón,
justicia,
luis garcía montero,
periódicos,
público
24 de enero de 2012
¡A la calle!
Creo que ha llegado el momento de salir a la calle y tomar conciencia de la situación en la que estamos. No se trata de recortes temporales, se trata de sablazos directos al estado de bienestar. Podemos seguir pensando que son leves arañazos o ser conscientes de que nuestro sistema de garantías públicas se está desangrando. Podemos seguir pensando que cuando todo esto pase volveremos a ser lo que fuimos o podemos abrir los ojos, para tratar de parar la apisonadora que derrumba sin resistencia nuestros servicios públicos.
Educación, sanidad, investigación, servicios sociales, ayudas a la dependencia, pensiones, ... no son gastos son inversiones. No son en estos servicios en los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. ¿Son nuestras pensiones excesivas? ¿Cuántos pacientes por médico tenemos? ¿Cuántos alumnos por profesor? ¿A que edad nuestros investigadores dejan de ser becarios para tener un contrato digno? ¿Cuánta gente vive sin poder tener acceso a su primera vivienda? ...
¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades? ¿Qué derroches públicos se han hecho? ¿Quizá aeropuertos sin aviones, puentes de arquitectos de renombre, inversiones en infraestructuras para una olimpiada que nunca llega, formulas 1, copas américas, ...?
Los que trabajamos en los servicios públicos sabemos que se podría economizar haciendo una gestión mucho más eficiente, pero eso no implica despedir a gente. Ni mucho menos, entregar a una agencia privada la gestión de los servicios públicos. Se trata de hacer una gestión basada en la austeridad y en la creación de empleo público de forma que se mejoren los servicios.
Sin embargo, nos venden la canción de ajústense los cinturones que ya vivieron demasiado tiempo por encima de sus posibilidades y el gobierno para crear empleo despide a los empleados públicos, para favorecer el consumo baja los sueldos y sube los impuestos de las clases medias y bajas y para contentar a los mercados asusta a los ciudadanos ...
¡Ha llegado el momento de salir a la calle y defender la inversión pública que garantice educación, sanidad, investigación, servicios sociales, pensiones, ...! ¡Se lo debemos a todos los que lucharon por los derechos que hasta hoy hemos disfrutado!
Educación, sanidad, investigación, servicios sociales, ayudas a la dependencia, pensiones, ... no son gastos son inversiones. No son en estos servicios en los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. ¿Son nuestras pensiones excesivas? ¿Cuántos pacientes por médico tenemos? ¿Cuántos alumnos por profesor? ¿A que edad nuestros investigadores dejan de ser becarios para tener un contrato digno? ¿Cuánta gente vive sin poder tener acceso a su primera vivienda? ...
¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades? ¿Qué derroches públicos se han hecho? ¿Quizá aeropuertos sin aviones, puentes de arquitectos de renombre, inversiones en infraestructuras para una olimpiada que nunca llega, formulas 1, copas américas, ...?
Los que trabajamos en los servicios públicos sabemos que se podría economizar haciendo una gestión mucho más eficiente, pero eso no implica despedir a gente. Ni mucho menos, entregar a una agencia privada la gestión de los servicios públicos. Se trata de hacer una gestión basada en la austeridad y en la creación de empleo público de forma que se mejoren los servicios.
Sin embargo, nos venden la canción de ajústense los cinturones que ya vivieron demasiado tiempo por encima de sus posibilidades y el gobierno para crear empleo despide a los empleados públicos, para favorecer el consumo baja los sueldos y sube los impuestos de las clases medias y bajas y para contentar a los mercados asusta a los ciudadanos ...
¡Ha llegado el momento de salir a la calle y defender la inversión pública que garantice educación, sanidad, investigación, servicios sociales, pensiones, ...! ¡Se lo debemos a todos los que lucharon por los derechos que hasta hoy hemos disfrutado!
7 de enero de 2012
11 verdades económicas que ya son mentiras
Esas 11 verdades cuestionables son recogidas en este artículo de Público. El lector interesado puede leer en ese enlace los argumentos que llevan a cuestionar la veracidad de las siguientes 11 afirmaciones:
1.- Que suba la Bolsa siempre es bueno.
2.- Si se abarata el despido, las empresas contratan.
3.- Los recortes calman a los mercados.
4.- Para un país, nada es peor que no pagar.
5.- Es imposible que el euro tenga marcha atrás.
6.- La desigualdad propulsa la economía.
7.- No es posible subir los impuestos a los ricos.
8.- Los gurús siempre aciertan.
9.- El que la hace, la paga.
10.- El futuro de las pensiones es privado.
11.- Si se ayuda a los bancos, vuelve el crédito.
Por supuesto, hoy también he comprado publicó.
1.- Que suba la Bolsa siempre es bueno.
2.- Si se abarata el despido, las empresas contratan.
3.- Los recortes calman a los mercados.
4.- Para un país, nada es peor que no pagar.
5.- Es imposible que el euro tenga marcha atrás.
6.- La desigualdad propulsa la economía.
7.- No es posible subir los impuestos a los ricos.
8.- Los gurús siempre aciertan.
9.- El que la hace, la paga.
10.- El futuro de las pensiones es privado.
11.- Si se ayuda a los bancos, vuelve el crédito.
Por supuesto, hoy también he comprado publicó.
4 de enero de 2012
Yo hoy compro Público
Soy lectora del diario Público. Los fines de semana suelo comprarlo para leerlo en papel. Todos los días lo leo en su versión digital: publico.es.
Los grandes periódicos y los medios de comunicación en general en nuestro país dan una información al servicio claro de unas ciertas directrices. Público es un oasis en el desierto, es un lugar al que voy para encontrar lo que no aparece en el resto de informativos, aunque muchas veces me quede con ganas de mucho más (¡nada es perfecto, y este periódico se vende en nuestra libre España!).
Hoy la amenaza del cierre del periódico ha golpeado a sus lectores.
Ante esa amenaza, estas son las declaraciones del director de Público, Jesús Maraña: Las razones de 'Público' y este el comunicado de los trabajadores del diario.
Yo lo tengo clarísimo ¡hoy compro Público! es mi forma de apoyar la labor de todos estos periodistas que tratan de nadar un pelín contracorriente. En los tiempos que corren ¡eso es mucho!
Los grandes periódicos y los medios de comunicación en general en nuestro país dan una información al servicio claro de unas ciertas directrices. Público es un oasis en el desierto, es un lugar al que voy para encontrar lo que no aparece en el resto de informativos, aunque muchas veces me quede con ganas de mucho más (¡nada es perfecto, y este periódico se vende en nuestra libre España!).
Hoy la amenaza del cierre del periódico ha golpeado a sus lectores.
Ante esa amenaza, estas son las declaraciones del director de Público, Jesús Maraña: Las razones de 'Público' y este el comunicado de los trabajadores del diario.
Yo lo tengo clarísimo ¡hoy compro Público! es mi forma de apoyar la labor de todos estos periodistas que tratan de nadar un pelín contracorriente. En los tiempos que corren ¡eso es mucho!
De lo que se habla:
periódicos,
periodismo,
público
14 de noviembre de 2011
Una sanidad impagable
Cinco argumentos contra aquellos que dicen que el gasto sanitario español es desmesurado o que son inevitables los recortes y el copago, por Ignacio Escolar.
De lo que se habla:
ignacio escolar,
público,
sanidad
26 de septiembre de 2011
Y hoy los afortunados son ...
¡los profesionales sanitarios de Catalunya!
¡Qué suerte! estarán pensando los ricos de España, que ven como caen todos, menos ellos ...
¡Qué suerte! estarán pensando los ricos de España, que ven como caen todos, menos ellos ...
24 de septiembre de 2011
¿Las privatizaciones son la solución?
Yo digo que no. Si vendemos lo poco que tenemos estaremos con pan para hoy y hambre para mañana.
Por otro lado, si ahora nos suben el precio de la energía, por ejemplo, ¿a quién nos quejamos si ya vendimos las empresas energéticas? Por supuesto hay una solución diciendo las cosas claras, como lo hace Anguita: hay que nacionalizar los sectores estratégicos de la economía. Pero claro, eso será llamar al lobo-comunista ...
Podemos hacer dos cosas: vendemos lo poco que nos queda para vivir a merced de los mercados o tomamos partido y cambiamos las riendas de nuestro vida luchando por unos servicios públicos de calidad.
¡Yo voto por lo segundo! ¿y tú?
Por otro lado, si ahora nos suben el precio de la energía, por ejemplo, ¿a quién nos quejamos si ya vendimos las empresas energéticas? Por supuesto hay una solución diciendo las cosas claras, como lo hace Anguita: hay que nacionalizar los sectores estratégicos de la economía. Pero claro, eso será llamar al lobo-comunista ...
Podemos hacer dos cosas: vendemos lo poco que nos queda para vivir a merced de los mercados o tomamos partido y cambiamos las riendas de nuestro vida luchando por unos servicios públicos de calidad.
¡Yo voto por lo segundo! ¿y tú?
De lo que se habla:
julio anguita,
privatización,
público
17 de septiembre de 2011
Mañana volvemos a la calle para defender los servicios públicos
13 de septiembre de 2011
El país al que quieren que nos parezcamos
12 de septiembre de 2011
Lo llaman recorte ¿y no lo es?
Tiene razón, no son recortes, son despidos de los interinos y obligar a trabajar más horas a los profesores funcionarios (se las pagarán dirá ella). Y además se eliminan las tutorías, que como no sirven para nada ...
La señora Aguirre cada vez me parece más chula.
7 de septiembre de 2011
Pase e insulte a los profesores públicos
Si lo desea puede utilizar este espacio para quejarse de lo cómodo que es su trabajo y lo mal que está usted en el suyo. Puede echarles en cara que, con la tremenda crisis que nos consume cada día, no tengan la poca vergüenza de trabajar un poco más. Puede gritar a pulmón lleno que está genial que acaben con tanto interino innecesario. Tiene usted todo el derecho, ¡podría incluso tener la razón!, si en realidad solo estamos hablando de las personas encargadas de educar y formar a los futuros trabajadores españoles y eso es facilísimo, especialmente cuando se concibe la educación como la guardería en la que se entretiene a las personas para no pasar tan pronto a la cola del paro.
Si está claro, en nuestro mundo capitalista no es que haya mucho paro es que sobran trabajadores, porque siempre se puede invertir en máquinas eficientes, que ni se quejan, ni piden negociar convenios laborales, o se puede tener a un esclavo (perdón, trabajador) haciendo el trabajo de dos por el sueldo de medio.
No sea tímido, ¡pase e insulte a los profesores públicos!
Si está claro, en nuestro mundo capitalista no es que haya mucho paro es que sobran trabajadores, porque siempre se puede invertir en máquinas eficientes, que ni se quejan, ni piden negociar convenios laborales, o se puede tener a un esclavo (perdón, trabajador) haciendo el trabajo de dos por el sueldo de medio.
No sea tímido, ¡pase e insulte a los profesores públicos!
De lo que se habla:
crisis,
Educación,
profesional,
público
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