
¿Notáis vosotros este mismo sentimiento? ¿Sentís esa sensación de que todo se hace para hacer el mal? ¿que no hay ninguna ley que nazca con un buen propósito y que si alguna nació deseada ya estamos nosotros para llevarla a la práctica mal?
A ratos, me parece que nos creemos tan diferentes y tan malos (los otros son malos, el yo no) que no somos capaces de encontrar un lugar común y sin embargo nos empeñamos en vivir en sociedad. La culpa de todo lo malo lo tiene la sociedad y cuando nos descubrimos haciendo el mal sólo somos unas víctimas de ese tsunami legal que nos arrasa y aplasta contra la maldad, nosotros no eramos malos, la Ley nos hizo así ...
¿En qué momento nuestros actos individuales (que pensamos que hacemos con buena voluntad) colaboran con la teoría del mal que impera en nuestra sociedad?