26 de agosto de 2011

Cada día estoy más convencida

¡Que no, que no nos representan! ¡Lo llaman democracia y no lo es!
Si lo que está pasando en España con la reforma de la Constitución estuviese ocurriendo en Venezuela, nuestros medios de comunicación nos informarian de las atrocidades del dictador Chávez y las columnas de opinión darían lecciones de democracia a los pobres venezolanos ...

Mi voto cada cuatro años vale absolutamente nada, y no solo porque me da por votar a un partido minoritario aún sabiendo que nuestra ley electoral es injusta y hace que mi voto valga todavía menos. Me pregunto cómo se sentirán los socialistas que ven como su PSOE se queda en un simple Partido Español que va dejando en el camino al Socialismo y al Obrero, para ponerse al servicio absoluto de los mercados ...

¡Tenían que hacer esta reforma para contentar a los mercados, para sosegarlos! A los mercados, a esa minoría que dicta la forma de vida de una mayoría que cree vivir en el mejor de los sistemas posibles: el capitalismo. Parece quedar claro que el cabreo de los ciudadanos es mucho menor que el de los mercados, o menos importante. Esta democracia se preocupa de convencer al pueblo de que lo mejor para él es tener contentos a los mercados.
Con nuestro nuevo artículo 135 de la Constitución nuestro déficit máximo vendrá impuesto por la Unión Europa, es decir, Alemania-Francia. Por lo que la pregunta natural es ¿podrán votar ahora los españoles los gobiernos de Alemania y Francia? La respuesta obvia me hace gritar fuerte: ¡lo llaman democracia y no lo es! y referéndum ya, porque yo quiero votar si estoy de acuerdo o no con contentar al dictador mercado.



No hay comentarios: