
La verdad es que no debiera sorprenderme la noticia porque era algo anunciado desde hace tiempo.
Mi última entrada en Duelos y Quebrantos la dediqué a esta asignatura tan polémica: Educación para la Ciudadanía.
Y la sombra sobre la asignatura perdura, con las misma contradicción que entonces y con perlas especiales como la forma de llevarla a cabo en comunidades gobernadas por el PP
(estudie el lector interesado la Comunidad de Madrid). El premio sin duda, para mi, se lo doy a la Comunidad de Valencia que ha decido que esta asignatura se imparta en inglés, así que los alumnos de Valencia, que no se declaren objetores de conciencia, tienen Citizenship.
A las preguntas que me formulé hace un año en Duelos y Quebrantos, añado este año otra, a la vista de lo que ha ocurrido en este tiempo: ¿Qué ocurre con los tribunales constitucionales? ¿Por qué tribunales constitucionales distintos dictan sentencias distintas sobre la objeción a esta asignatura? ¿Por qué hacemos leyes que sean tan interpretables?
(Un artículo de opinión publicado hoy).