RAE:
Tertuliar:Estar de tertulia, conversar.
Conversar:Dicho de una o de varias personas: Hablar con otra u otras.
(Un velero en tu sofá)
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13 de febrero de 2012
¿Qué quieres que haga IU en Andalucía los próximos 4 años?
Para más información sobre esta asamblea pincha aquí.
11 de enero de 2012
Señor Rajoy, yo no soy tonta
Disculpe usted que le diga que sus declaraciones de ayer me parecieron un insulto. Quiero pensar que usted no pretendía insultarme y fue simplemente que tuvo un mal día y por eso se explicó tan mal. Yo quizá también fui demasiado exigente con sus declaraciones, pero es que esperaba con ansiedad sus explicaciones (debido a su demora en ellas) sobre la subida de impuestos, ya que negó esta medida hasta el minuto antes de ser investido presidente del gobierno.
Entienda que sus excusas son preocupantes, porque ¿cómo desconoce el déficit de las comunidades en las que gobierna su partido? Y por otro lado, si vendrán más "ajustes" ¿por qué los anuncia para finales de marzo? Si estamos de urgencia, ¿por qué no deja las cosas claras ya? Resulta demasiado sospechoso, ¿no cree? que espere a después de las elecciones andaluzas para darnos un nuevo susto. Si lo hace por nosotros, para que no nos llevemos un disgusto enorme, mi opinión es que esta espera crea demasiado miedo e inseguridad. Así que díganos sus recetas todas de una vez. Así tenemos tiempo para hacernos a la idea. No nos trate de tontos, somos conscientes de nuestra situación y tenemos nuestra opinión sobre las medidas que se deben tomar. Por ello le digo que subir los impuestos es buena idea, pero no de la forma que lo ha hecho su gobierno. Con su reforma fiscal volvemos a pagar los de siempre, debe ser que como desde la izquierda siempre se ha pedido una subida de impuestos, ¡pues nos ha concedido el deseo! Y claro como los ricos no han pedido subida de impuestos pues no se los sube. En el fondo se va a creer usted mismo aquello de que iba a gobernar para hacernos felices. ¡Despierte señor Rajoy: no puede hacernos felices a todos! Así que diganos alto y claro lo que nos tiene preparado.
Entienda que sus excusas son preocupantes, porque ¿cómo desconoce el déficit de las comunidades en las que gobierna su partido? Y por otro lado, si vendrán más "ajustes" ¿por qué los anuncia para finales de marzo? Si estamos de urgencia, ¿por qué no deja las cosas claras ya? Resulta demasiado sospechoso, ¿no cree? que espere a después de las elecciones andaluzas para darnos un nuevo susto. Si lo hace por nosotros, para que no nos llevemos un disgusto enorme, mi opinión es que esta espera crea demasiado miedo e inseguridad. Así que díganos sus recetas todas de una vez. Así tenemos tiempo para hacernos a la idea. No nos trate de tontos, somos conscientes de nuestra situación y tenemos nuestra opinión sobre las medidas que se deben tomar. Por ello le digo que subir los impuestos es buena idea, pero no de la forma que lo ha hecho su gobierno. Con su reforma fiscal volvemos a pagar los de siempre, debe ser que como desde la izquierda siempre se ha pedido una subida de impuestos, ¡pues nos ha concedido el deseo! Y claro como los ricos no han pedido subida de impuestos pues no se los sube. En el fondo se va a creer usted mismo aquello de que iba a gobernar para hacernos felices. ¡Despierte señor Rajoy: no puede hacernos felices a todos! Así que diganos alto y claro lo que nos tiene preparado.
11 de agosto de 2011
Rubalcaba demuestra mucha más inteligencia
que los portavoces del PP, lástima que todavía se quede tan lejos de la izquierda.
17 de julio de 2011
15M: Primer estudio sociológico
Hoy en Público publican un adelanto del primer estudio sociológico sobre el movimiento 15M.
Al leer la noticia me he acordado de nuestra tertulia sobre las primeras conclusiones del movimiento 15M.
Ahora ya no sorprende que se diga que el movimiento 15M es un movimiento de izquierdas.
Ahora el tiempo ha pasado sobre el movimiento y ha ido enseñando a la gente la naturaleza de la indignación del colectivo.
Ahora los argumentos son claros y apoyados por prestigiosos economistas que ponen en evidencia la ineficacia del sistema capitalista actual.
Ahora el bipartidismo PPSOE podrá seguir con su pinza para no cambiar la ley electoral, pero no podrán callarnos cuando en la calle sigamos diciendo lo llaman democracia y no lo es.
¡Ahora seguimos estudiando, elaborando argumentos y tratando de explicar a la gente que otro mundo es posible en el que libres seamos las personas y no los mercados!
Al leer la noticia me he acordado de nuestra tertulia sobre las primeras conclusiones del movimiento 15M.
Ahora ya no sorprende que se diga que el movimiento 15M es un movimiento de izquierdas.
Ahora el tiempo ha pasado sobre el movimiento y ha ido enseñando a la gente la naturaleza de la indignación del colectivo.
Ahora los argumentos son claros y apoyados por prestigiosos economistas que ponen en evidencia la ineficacia del sistema capitalista actual.
Ahora el bipartidismo PPSOE podrá seguir con su pinza para no cambiar la ley electoral, pero no podrán callarnos cuando en la calle sigamos diciendo lo llaman democracia y no lo es.
¡Ahora seguimos estudiando, elaborando argumentos y tratando de explicar a la gente que otro mundo es posible en el que libres seamos las personas y no los mercados!
De lo que se habla:
15m,
España,
ideologías,
izquierda,
manifestación
29 de junio de 2011
Yo también
UNA ILUSIÓN COMPARTIDA
El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas. Son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional. La izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales. Se trata de su falta de horizonte. Mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados, un gobierno socialista ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales.
Es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE. Pero las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta. Y, sin embargo, no es momento de perder la ilusión, porque la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía. Esta energía cívica, renovada y llena de matices, tiene cuatro preocupaciones decisivas: la regeneración democrática, la dignificación de las condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos y el desarrollo de una economía sostenible, comprometida con el respeto ecológico y al servicio de las personas. Son las grandes inquietudes del siglo XXI ante un sistema cada vez más avaricioso, que desprecia con una soberbia sin barreras la solidaridad internacional y la dignidad de la Naturaleza y de los seres humanos.
La corrupción democrática se ha mostrado como la mejor aliada de la especulación, separando los destinos políticos de la soberanía cívica y descomponiendo por dentro los poderes institucionales. Hay que devolverle a la vida pública el orgullo de su honradez, su legitimidad y su transparencia. Por eso resulta imprescindible buscar nuevas formas de democracia participativa y sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.
Los poderes financieros cuentan con nuestra soledad y nuestro miedo. Sus amenazas intentan paralizarnos, privatizar nuestras conciencias y someternos a la ley del egoísmo y del sálvese quien pueda. Pero la energía del tejido social puede consolidar una convocatoria en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda y encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida. Debemos transformar el envejecido mapa electoral bipartidista. El protagonismo cívico alcanzado en algunos procesos como el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, el rechazo a la guerra de Irak o el 15-M, nos señalan el camino.
Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible. El mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión. La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro. Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?
Manifiesto Una ilusión compartida.
El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas. Son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional. La izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales. Se trata de su falta de horizonte. Mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados, un gobierno socialista ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales.
Es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE. Pero las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta. Y, sin embargo, no es momento de perder la ilusión, porque la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía. Esta energía cívica, renovada y llena de matices, tiene cuatro preocupaciones decisivas: la regeneración democrática, la dignificación de las condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos y el desarrollo de una economía sostenible, comprometida con el respeto ecológico y al servicio de las personas. Son las grandes inquietudes del siglo XXI ante un sistema cada vez más avaricioso, que desprecia con una soberbia sin barreras la solidaridad internacional y la dignidad de la Naturaleza y de los seres humanos.
La corrupción democrática se ha mostrado como la mejor aliada de la especulación, separando los destinos políticos de la soberanía cívica y descomponiendo por dentro los poderes institucionales. Hay que devolverle a la vida pública el orgullo de su honradez, su legitimidad y su transparencia. Por eso resulta imprescindible buscar nuevas formas de democracia participativa y sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.
Los poderes financieros cuentan con nuestra soledad y nuestro miedo. Sus amenazas intentan paralizarnos, privatizar nuestras conciencias y someternos a la ley del egoísmo y del sálvese quien pueda. Pero la energía del tejido social puede consolidar una convocatoria en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda y encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida. Debemos transformar el envejecido mapa electoral bipartidista. El protagonismo cívico alcanzado en algunos procesos como el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, el rechazo a la guerra de Irak o el 15-M, nos señalan el camino.
Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible. El mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión. La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro. Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?
Manifiesto Una ilusión compartida.
De lo que se habla:
15m,
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ideologías,
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liberalismo,
naturaleza,
política
22 de junio de 2011
Carta a la ciudadanía democrática. ¿Por qué IU va a abstenerse en la sesión de investidura?
Elecciones 2011
Escrito por Miguel Manzanera
La organización extremeña de IU ha decidido abstenerse en la sesión de investidura del Presidente de la Junta de Extremadura; eso permitirá un gobierno del Partido Popular en nuestra región, en contra de la decisión de la dirección federal de no permitir el paso de la derecha ‘ni por activa ni por pasiva’. Para entender por qué ha sucedido eso, hay que tener en cuenta varios factores que determinan nuestra decisión.
El primero es que no se pueden achacar los hechos a la tutela del PCE sobre IU en Extremadura. Entre nosotros hay varios partidos, por ejemplo, el llamado Bloque de Izquierda, que tiene al menos dos miembros en la Presidencia de la organización y un buen número de delegados en el Consejo Político Regional, el órgano que ha tomado la decisión que comentamos. Me consta que tanto entre los miembros de ese partido, como entre los del PCE ha habido división de opiniones, algunos han votado la abstención y otros no. Justamente por un problema político que venimos arrastrando desde hace cuatro años, una parte importante del PCE se encuentra fuera de IU y sus votos no han computado para la consulta que se ha realizado a las bases.
En segundo lugar, se nos ha acusado de actuar con las vísceras, es decir, por resentimiento contra el PSOE o por un deseo de venganza por los agravios recibidos. Pero, en realidad, tal vez la especificidad extremeña no sea bien entendida fuera de nuestra región. Quizás entre los compañeros puede haber algunos con ansias de venganza, pero lo que de verdad abunda es la indignación, por cierto una palabra de moda. Esa indignación proviene de la tremenda adulteración que se hizo del PSOE en los años de la transición, cuando González se hizo con el poder de ese partido (Suresnes, etc.) Entre esos indignados he conocido algunos antiguos militantes del antiguo PSOE, que se tuvieron que marchar de su partido, porque se veían venir lo que ha venido.
Tercero. Con el argumento de parar a la derecha se entiende que esa derecha es el PP; pero para nosotros el PSOE es tan de derechas como el PP, no sólo por su política económica, sino también por la cultura caciquil y clientelar que ha mantenido en nuestra tierra y en nuestros pueblos.
Cuarto. Se ha utilizado el argumento de la memoria histórica para justificar la obligación de votar a favor del PSOE. Pero resulta que entre los hijos y nietos de los responsables de las matanzas franquistas cuentan algunos altos cargos del PSOE; al menos aquí en Extremadura. En eso no hay tanta diferencia entre el PSOE y el PP, como los medios de comunicación, la falsimedia, y algunos historiadores que explican la historia a medias nos podrían hacer creer. Me ahorro los ejemplos, pero puedo asegurar que en nuestro Consejo Político se han contado algunos, pues hemos tenido en cuenta ese factor y lo hemos valorado.
Por eso, cuando Cayo Lara ha intervenido para afirmar que estábamos dejando gobernar a los fascistas, ha habido compañeros que han protestado, porque tienen familiares que murieron en la masacre de la plaza de Badajoz, causada por las tropas franquistas. No se puede utilizar un argumento que toca tan de cerca la sensibilidad de la gente, sin una razón muy precisa y muy seria. Nosotros pensamos que elegir a Fernández Vara como presidente de la Junta no es una razón para nombrar a nuestros muertos, entre otras cosas porque eso es lo que han hecho los demagogos 'socialistas' a lo largo de los últimos años.
Quinto. Se da la casualidad que esta decisión ha sido tomada de forma democrática, después de una consulta a las bases, donde los militantes se han pronunciado a favor de la abstención, en un grado mucho mayor que en el Consejo Político Regional, el cual se encontraba bajo la presión de la organización federal. Y nuestros militantes no son paranoicos vengativos, sino gente honesta y trabajadora, en contacto con el sentir de la población, que han sido receptivos con los deseos y las esperanzas de los pueblos extremeños y han votado después de haber escuchado atentamente todas las opiniones y haberse formado un juicio de la situación.
En un momento en que la ciudadanía pide ¡Democracia Real Ya!, IU de Extremadura la ha practicado en su propia organización. Sabemos perfectamente el peligro que representa para Extremadura que el Partido Popular se estabilice en el gobierno. Pero que nadie se piense que esa responsabilidad cae sobre nosotros. No rechazamos gobernar con el PSOE, pero preferimos hacerlo desde la oposición, apoyándonos en la movilización de los ciudadanos y de los trabajadores, y no desde los despachos del Estado corrompido que nos gobierna.
Visto en IU-Extremadura.
Escrito por Miguel Manzanera
La organización extremeña de IU ha decidido abstenerse en la sesión de investidura del Presidente de la Junta de Extremadura; eso permitirá un gobierno del Partido Popular en nuestra región, en contra de la decisión de la dirección federal de no permitir el paso de la derecha ‘ni por activa ni por pasiva’. Para entender por qué ha sucedido eso, hay que tener en cuenta varios factores que determinan nuestra decisión.
El primero es que no se pueden achacar los hechos a la tutela del PCE sobre IU en Extremadura. Entre nosotros hay varios partidos, por ejemplo, el llamado Bloque de Izquierda, que tiene al menos dos miembros en la Presidencia de la organización y un buen número de delegados en el Consejo Político Regional, el órgano que ha tomado la decisión que comentamos. Me consta que tanto entre los miembros de ese partido, como entre los del PCE ha habido división de opiniones, algunos han votado la abstención y otros no. Justamente por un problema político que venimos arrastrando desde hace cuatro años, una parte importante del PCE se encuentra fuera de IU y sus votos no han computado para la consulta que se ha realizado a las bases.
En segundo lugar, se nos ha acusado de actuar con las vísceras, es decir, por resentimiento contra el PSOE o por un deseo de venganza por los agravios recibidos. Pero, en realidad, tal vez la especificidad extremeña no sea bien entendida fuera de nuestra región. Quizás entre los compañeros puede haber algunos con ansias de venganza, pero lo que de verdad abunda es la indignación, por cierto una palabra de moda. Esa indignación proviene de la tremenda adulteración que se hizo del PSOE en los años de la transición, cuando González se hizo con el poder de ese partido (Suresnes, etc.) Entre esos indignados he conocido algunos antiguos militantes del antiguo PSOE, que se tuvieron que marchar de su partido, porque se veían venir lo que ha venido.
Tercero. Con el argumento de parar a la derecha se entiende que esa derecha es el PP; pero para nosotros el PSOE es tan de derechas como el PP, no sólo por su política económica, sino también por la cultura caciquil y clientelar que ha mantenido en nuestra tierra y en nuestros pueblos.
Cuarto. Se ha utilizado el argumento de la memoria histórica para justificar la obligación de votar a favor del PSOE. Pero resulta que entre los hijos y nietos de los responsables de las matanzas franquistas cuentan algunos altos cargos del PSOE; al menos aquí en Extremadura. En eso no hay tanta diferencia entre el PSOE y el PP, como los medios de comunicación, la falsimedia, y algunos historiadores que explican la historia a medias nos podrían hacer creer. Me ahorro los ejemplos, pero puedo asegurar que en nuestro Consejo Político se han contado algunos, pues hemos tenido en cuenta ese factor y lo hemos valorado.
Por eso, cuando Cayo Lara ha intervenido para afirmar que estábamos dejando gobernar a los fascistas, ha habido compañeros que han protestado, porque tienen familiares que murieron en la masacre de la plaza de Badajoz, causada por las tropas franquistas. No se puede utilizar un argumento que toca tan de cerca la sensibilidad de la gente, sin una razón muy precisa y muy seria. Nosotros pensamos que elegir a Fernández Vara como presidente de la Junta no es una razón para nombrar a nuestros muertos, entre otras cosas porque eso es lo que han hecho los demagogos 'socialistas' a lo largo de los últimos años.
Quinto. Se da la casualidad que esta decisión ha sido tomada de forma democrática, después de una consulta a las bases, donde los militantes se han pronunciado a favor de la abstención, en un grado mucho mayor que en el Consejo Político Regional, el cual se encontraba bajo la presión de la organización federal. Y nuestros militantes no son paranoicos vengativos, sino gente honesta y trabajadora, en contacto con el sentir de la población, que han sido receptivos con los deseos y las esperanzas de los pueblos extremeños y han votado después de haber escuchado atentamente todas las opiniones y haberse formado un juicio de la situación.
En un momento en que la ciudadanía pide ¡Democracia Real Ya!, IU de Extremadura la ha practicado en su propia organización. Sabemos perfectamente el peligro que representa para Extremadura que el Partido Popular se estabilice en el gobierno. Pero que nadie se piense que esa responsabilidad cae sobre nosotros. No rechazamos gobernar con el PSOE, pero preferimos hacerlo desde la oposición, apoyándonos en la movilización de los ciudadanos y de los trabajadores, y no desde los despachos del Estado corrompido que nos gobierna.
Visto en IU-Extremadura.
De lo que se habla:
democracia,
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ideologías,
iu,
izquierda
21 de junio de 2011
Estoy perdiendo el tiempo (o lo intento)
De lo que se habla:
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20 de junio de 2011
15M: 19J-No sé tocar la flauta. No tengo perro
Aún así, hoy he sido una de las más de 20000 personas que se han manifestado en Granada en contra del pacto del euro, porque no soy mercancía ni de políticos ni de banqueros. Porque no quiero que mi sueldo esté vinculado a la productividad, porque mi único incentivo es la satisfacción del trabajo bien hecho, así que prefiero que se ahorren el azucarillo. Porque no quiero comercializar con los servicios públicos de mi país. Porque no creo que la flexiseguridad funcione en España. En definitiva, porque si su lema es divide y vencerás el mío es el pueblo unido jamás será vencido, porque si a la Europa neoliberal le gusta la palabra competición yo quiero cambiarla por cooperación.
El 15M la cifra de participación rondaba las 5000 personas. ¡En un mes se ha multiplicado por 4! Esto significa que las asambleas están dando su fruto. Hace un mes éramos una minoría y ahora seguimos siéndolo, pero una minoría, que en el caso de Granada se ha multiplicado por 4. Estoy convencida de que podemos seguir sumando, porque hay demasiada gente que sigue pensando que esto del 15M es cosa de perroflautas. Creo que si la gente realmente supiese qué es el pacto por euro, cómo va influir en el futuro y qué decisiones toma nuestro gobierno porque le vienen impuestas por acuerdos europeos, muchos que hoy nos llama perroflautas, ladrarían con nosotros su indignación. Creo que la clave del 15M la resume muy bien esta pancarta que he visto hoy en la manifestación,
Estar informados cuesta, pero es nuestra obligación si queremos ser los dueños de nuestro futuro, o al menos intentarlo.
El 15M la cifra de participación rondaba las 5000 personas. ¡En un mes se ha multiplicado por 4! Esto significa que las asambleas están dando su fruto. Hace un mes éramos una minoría y ahora seguimos siéndolo, pero una minoría, que en el caso de Granada se ha multiplicado por 4. Estoy convencida de que podemos seguir sumando, porque hay demasiada gente que sigue pensando que esto del 15M es cosa de perroflautas. Creo que si la gente realmente supiese qué es el pacto por euro, cómo va influir en el futuro y qué decisiones toma nuestro gobierno porque le vienen impuestas por acuerdos europeos, muchos que hoy nos llama perroflautas, ladrarían con nosotros su indignación. Creo que la clave del 15M la resume muy bien esta pancarta que he visto hoy en la manifestación,
Estar informados cuesta, pero es nuestra obligación si queremos ser los dueños de nuestro futuro, o al menos intentarlo.
De lo que se habla:
15m,
19j,
información,
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5 de junio de 2011
Saber perder (II)
Izquierda Unida convocó en junio de 2010 una Asamblea de Refundación de la Izquierda. Participaron más de 800 delegados, ecologistas, feministas, activistas de movimientos sociales y jóvenes representantes de las nuevas formas de inquietud política. Su máximo responsable, Enrique de Santiago, declaró que se trataba de conseguir “una nueva convergencia de la rebeldía”.
Cuando los debates dieron resultado, se concluyó que no bastaba la refundación de IU. Había que provocar una verdadera refundación de la izquierda. Los nuevos cauces del compromiso político debían incluso desbordar las viejas siglas. Algunos dirigentes del Partido Comunista se pusieron nerviosos y, móvil en mano, empezaron a desmantelar la asamblea antes del aplauso final. No querían poner en peligro sus cargos y posiciones de control. Preferían sentarse, esperar a que la sociedad pasase factura al PSOE por la crisis, subir en votos y consolidar el dominio del partido en IU.
Sería ciencia-ficción imaginarnos qué hubiese ocurrido si IU llega a abrir un proceso de refundación política conectado de manera natural, porque su programa lo permite, con los movimientos del 15-M y Democracia Real Ya. Es puro realismo, sin embargo, afrontar con sinceridad los resultados actuales. IU es la gran perdedora de las elecciones del 22 de mayo. La subida de votos, menos del 1%, es ridícula si se tiene en cuenta la situación de desgaste del PSOE, el malestar ciudadano, las agresiones al movimiento sindical y la indignación social ante los mercados financieros. El PSOE puede haber perdido muchos votos, pero IU está a punto de perder el sentido de su existencia. No aceptar con sinceridad la gravedad de los resultados, hablando de tendencia al ascenso, es otro gravísimo error político.
Los resultados son peores si se interpretan con vistas a las próximas elecciones. IU sube en Asturias, Extremadura, Navarra
y Castilla y León, territorios donde parece muy difícil sacar un futuro diputado. Por el contrario, muestra debilidad en Córdoba, Sevilla, Málaga y Valencia, lugares en los que sería posible alcanzar un escaño. Así que trasladar los resultados a 2012 supone sólo dos diputados por Madrid y la apertura de muchos huecos para que surjan otras opciones políticas, sin un claro compromiso de izquierdas, como alternativa al bipartidismo. Los dirigentes que quieren perpetuar con falso optimismo la situación actual de IU cometen un doble error. En el fondo asumen el mapa electoral consagrado para la izquierda por la Transición: un PSOE en connivencia con los poderes económicos y una IU (o PCE) testimonial, alegre al recoger de forma cíclica el fruto de los desgastes socialistas. Contentarse con un gran éxito de cinco o seis diputados es un error egoísta. Pero es que, además, todo indica que ese ciclo se ha acabado y que la Transición ya no es un dogma para los jóvenes españoles interesados en dignificar la política.
La responsabilidad de facilitar una nueva izquierda es tarea de todos. Valen de poco las opciones individuales que conducen a la amarga soledad o al ridículo público. La actitud, por ejemplo, de Rosa Aguilar cambiando la alcaldía de Córdoba por un ministerio socialista, en una operación que no significa cambio ideológico sino mercadeo bochornoso, sólo sirve para que surja el comentario hiriente de que “todos son iguales”, triunfe la derecha y se afiancen opciones populistas de personajes dudosos. La fragmentación de la izquierda en grupos, aunque venga con discusiones ideológicas más serias, también ha demostrado su inutilidad. Si un 6% paralizador no es horizonte de futuro convincente, tampoco lo es el deseo de dividir el voto o robar incluso un diputado para satisfacer los viejos rencores de las injusticias internas.
Frente al totalitarismo neoliberal, resulta imprescindible crear una dinámica nueva en la izquierda. Está bien que se pongan en movimiento opciones diversas según las distintas sensibilidades, cuantas más mejor, pero todas conscientes de que la rebeldía debe converger en listas electorales con un clarísimo protagonismo cívico. La dignificación de la política supone unir la presencia institucional con la voz de la calle. Y para eso hace falta que algunos teléfonos móviles y algunas siglas den un paso atrás,Luis García Montero.
Cuando los debates dieron resultado, se concluyó que no bastaba la refundación de IU. Había que provocar una verdadera refundación de la izquierda. Los nuevos cauces del compromiso político debían incluso desbordar las viejas siglas. Algunos dirigentes del Partido Comunista se pusieron nerviosos y, móvil en mano, empezaron a desmantelar la asamblea antes del aplauso final. No querían poner en peligro sus cargos y posiciones de control. Preferían sentarse, esperar a que la sociedad pasase factura al PSOE por la crisis, subir en votos y consolidar el dominio del partido en IU.
Sería ciencia-ficción imaginarnos qué hubiese ocurrido si IU llega a abrir un proceso de refundación política conectado de manera natural, porque su programa lo permite, con los movimientos del 15-M y Democracia Real Ya. Es puro realismo, sin embargo, afrontar con sinceridad los resultados actuales. IU es la gran perdedora de las elecciones del 22 de mayo. La subida de votos, menos del 1%, es ridícula si se tiene en cuenta la situación de desgaste del PSOE, el malestar ciudadano, las agresiones al movimiento sindical y la indignación social ante los mercados financieros. El PSOE puede haber perdido muchos votos, pero IU está a punto de perder el sentido de su existencia. No aceptar con sinceridad la gravedad de los resultados, hablando de tendencia al ascenso, es otro gravísimo error político.
Los resultados son peores si se interpretan con vistas a las próximas elecciones. IU sube en Asturias, Extremadura, Navarra
y Castilla y León, territorios donde parece muy difícil sacar un futuro diputado. Por el contrario, muestra debilidad en Córdoba, Sevilla, Málaga y Valencia, lugares en los que sería posible alcanzar un escaño. Así que trasladar los resultados a 2012 supone sólo dos diputados por Madrid y la apertura de muchos huecos para que surjan otras opciones políticas, sin un claro compromiso de izquierdas, como alternativa al bipartidismo. Los dirigentes que quieren perpetuar con falso optimismo la situación actual de IU cometen un doble error. En el fondo asumen el mapa electoral consagrado para la izquierda por la Transición: un PSOE en connivencia con los poderes económicos y una IU (o PCE) testimonial, alegre al recoger de forma cíclica el fruto de los desgastes socialistas. Contentarse con un gran éxito de cinco o seis diputados es un error egoísta. Pero es que, además, todo indica que ese ciclo se ha acabado y que la Transición ya no es un dogma para los jóvenes españoles interesados en dignificar la política.
La responsabilidad de facilitar una nueva izquierda es tarea de todos. Valen de poco las opciones individuales que conducen a la amarga soledad o al ridículo público. La actitud, por ejemplo, de Rosa Aguilar cambiando la alcaldía de Córdoba por un ministerio socialista, en una operación que no significa cambio ideológico sino mercadeo bochornoso, sólo sirve para que surja el comentario hiriente de que “todos son iguales”, triunfe la derecha y se afiancen opciones populistas de personajes dudosos. La fragmentación de la izquierda en grupos, aunque venga con discusiones ideológicas más serias, también ha demostrado su inutilidad. Si un 6% paralizador no es horizonte de futuro convincente, tampoco lo es el deseo de dividir el voto o robar incluso un diputado para satisfacer los viejos rencores de las injusticias internas.
Frente al totalitarismo neoliberal, resulta imprescindible crear una dinámica nueva en la izquierda. Está bien que se pongan en movimiento opciones diversas según las distintas sensibilidades, cuantas más mejor, pero todas conscientes de que la rebeldía debe converger en listas electorales con un clarísimo protagonismo cívico. La dignificación de la política supone unir la presencia institucional con la voz de la calle. Y para eso hace falta que algunos teléfonos móviles y algunas siglas den un paso atrás,Luis García Montero.
De lo que se habla:
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luis garcía montero
30 de mayo de 2011
Saber perder (I)
Después de la derrota electoral del 22 de mayo, el presidente Rodríguez Zapatero afirmó que los socialistas también saben perder. ¿Pero quién ha perdido? ¿Un determinado grupo político o los valores y las ideas de la izquierda? Situar bien esta cuestión resulta decisivo a la hora de interpretar el sentido de la expresión deportiva “saber perder”.
Si se trata sólo del PSOE, la derrota puede entenderse como la cara amarga del cumplimiento de una misión. Hace unos meses visitó España un asesor de Obama. En sus declaraciones defendió la necesidad de tomar medidas poco populares en nombre del sistema establecido. Si las medidas pasan una grave factura electoral, el daño de hoy se convierte paradójicamente en promesa de futuro, en posibilidad de regresar al Gobierno cuando el otro partido mayoritario sufra su desgaste. La derrota, así entendida, es uno de los papeles que deben cumplir las formaciones mayoritarias en un sistema bipartidista, planeado como un ejercicio de turnos en el que cambian los rostros para que todo siga más o menos igual.
Desde esta perspectiva, el PSOE ha sabido perder. Ha aplicado con mano dura la política económica impuesta por el neoliberalismo, asumiendo la responsabilidad de unas reformas que empobrecen la economía de los ciudadanos y degradan los derechos laborales. Se ha prestado a aparecer como único culpable de una crisis originada en realidad por la avaricia de los mercados financieros, las estrategias de los bancos y una ideología política que favorece la desregulación de la economía. Más que debilitar al Estado, la ideología neoliberal aplica toda la fuerza del Estado al servicio de las grandes empresas, como se demuestra cada vez que el director del Banco de España abre la boca. Cuando el PP gane las próximas elecciones, seguirá una política parecida, se desgastará, quizá no sepa perder, crispará de nuevo, pero los ciudadanos pasarán factura y habrá otro cambio de ciclo en la misma inercia social. La llamada razón de Estado no es más que la alianza de fondo con unos intereses concretos.
Si pensamos en los valores de la izquierda, el PSOE no está sabiendo perder. Ha pagado una factura que tiene más relación con la lógica del capitalismo europeo que con el pensamiento de muchos de sus votantes. Aceptar en público que no se puede hacer otra política se parece demasiado a admitir la inutilidad del PSOE o una utilidad sólo reducida a la sucesión de turnos en la farsa parlamentaria. La personalidad de un presidente define siempre un estado de ánimo democrático. Si los presidentes anteriores representaron el cinismo pragmático o la mentira institucionalizada, Zapatero encarna ahora el carácter modesto de la impotencia, la quiebra de la soberanía en una sociedad donde las decisiones políticas no dependen de los representantes de los ciudadanos, sino de las exigencias de los mercados.
Pero ¿es verdad que los gobernantes no pueden tomar otras direcciones? La respuesta nos conduce a una discusión que amplía mucho la semántica del saber perder y el saber ganar. Más allá de la lógica de los turnos, los militantes del PSOE deberían provocar un verdadero debate político si quieren dejar de ser meros cómplices de las decisiones de los bancos alemanes y del FMI. Por desgracia, las estrategias actuales de sus dirigentes no apuntan a eso. Los juegos de poder que se han desatado intentan cancelar una discusión real de futuro, desviar la inquietud de las bases con un falso congreso, unas primarias truncadas o un pacto entre barones. Las maniobras cardenalicias de Rubalcaba suponen la configuración de una estrategia electoral defensiva e interesada. Como ocurre con la economía capitalista, se busca salida por la derecha y se utilizan los miedos de la crisis para imponer más de lo mismo.
La izquierda saldría ganando si los socialistas fuesen capaces de abrir un debate sobre su política sin limitarse a la urgencia electoral. No se trata sólo de elegir a un candidato, sino de pensar, por ejemplo, qué postura debe adoptar un Estado ante las grandes empresas privatizadas que, después de obtener altísimos beneficios, pretenden dejar sin empleo a miles de trabajadores. Significa poco perder o ganar si uno no es dueño de sus victorias o de sus derrotas.Luis García Montero
Si se trata sólo del PSOE, la derrota puede entenderse como la cara amarga del cumplimiento de una misión. Hace unos meses visitó España un asesor de Obama. En sus declaraciones defendió la necesidad de tomar medidas poco populares en nombre del sistema establecido. Si las medidas pasan una grave factura electoral, el daño de hoy se convierte paradójicamente en promesa de futuro, en posibilidad de regresar al Gobierno cuando el otro partido mayoritario sufra su desgaste. La derrota, así entendida, es uno de los papeles que deben cumplir las formaciones mayoritarias en un sistema bipartidista, planeado como un ejercicio de turnos en el que cambian los rostros para que todo siga más o menos igual.
Desde esta perspectiva, el PSOE ha sabido perder. Ha aplicado con mano dura la política económica impuesta por el neoliberalismo, asumiendo la responsabilidad de unas reformas que empobrecen la economía de los ciudadanos y degradan los derechos laborales. Se ha prestado a aparecer como único culpable de una crisis originada en realidad por la avaricia de los mercados financieros, las estrategias de los bancos y una ideología política que favorece la desregulación de la economía. Más que debilitar al Estado, la ideología neoliberal aplica toda la fuerza del Estado al servicio de las grandes empresas, como se demuestra cada vez que el director del Banco de España abre la boca. Cuando el PP gane las próximas elecciones, seguirá una política parecida, se desgastará, quizá no sepa perder, crispará de nuevo, pero los ciudadanos pasarán factura y habrá otro cambio de ciclo en la misma inercia social. La llamada razón de Estado no es más que la alianza de fondo con unos intereses concretos.
Si pensamos en los valores de la izquierda, el PSOE no está sabiendo perder. Ha pagado una factura que tiene más relación con la lógica del capitalismo europeo que con el pensamiento de muchos de sus votantes. Aceptar en público que no se puede hacer otra política se parece demasiado a admitir la inutilidad del PSOE o una utilidad sólo reducida a la sucesión de turnos en la farsa parlamentaria. La personalidad de un presidente define siempre un estado de ánimo democrático. Si los presidentes anteriores representaron el cinismo pragmático o la mentira institucionalizada, Zapatero encarna ahora el carácter modesto de la impotencia, la quiebra de la soberanía en una sociedad donde las decisiones políticas no dependen de los representantes de los ciudadanos, sino de las exigencias de los mercados.
Pero ¿es verdad que los gobernantes no pueden tomar otras direcciones? La respuesta nos conduce a una discusión que amplía mucho la semántica del saber perder y el saber ganar. Más allá de la lógica de los turnos, los militantes del PSOE deberían provocar un verdadero debate político si quieren dejar de ser meros cómplices de las decisiones de los bancos alemanes y del FMI. Por desgracia, las estrategias actuales de sus dirigentes no apuntan a eso. Los juegos de poder que se han desatado intentan cancelar una discusión real de futuro, desviar la inquietud de las bases con un falso congreso, unas primarias truncadas o un pacto entre barones. Las maniobras cardenalicias de Rubalcaba suponen la configuración de una estrategia electoral defensiva e interesada. Como ocurre con la economía capitalista, se busca salida por la derecha y se utilizan los miedos de la crisis para imponer más de lo mismo.
La izquierda saldría ganando si los socialistas fuesen capaces de abrir un debate sobre su política sin limitarse a la urgencia electoral. No se trata sólo de elegir a un candidato, sino de pensar, por ejemplo, qué postura debe adoptar un Estado ante las grandes empresas privatizadas que, después de obtener altísimos beneficios, pretenden dejar sin empleo a miles de trabajadores. Significa poco perder o ganar si uno no es dueño de sus victorias o de sus derrotas.Luis García Montero
De lo que se habla:
derecha,
España,
europa,
ideologías,
izquierda,
liberalismo,
luis garcía montero,
política,
psoe
24 de mayo de 2011
Cuidado con las palabras
Si se quiere comunicar es obvio que hay que elegir muy bien las palabras. Por ejemplo, hoy en día en España se deben evitar palabras como:
Ideología (mejor decir ideario común de acción, plan de actuación, estrategia para el fin tal ...).
Capitalismo (cambiar por consumo desmedido, consumo abusivo, comercio sin control, ...).
Clase social (reemplazar por sectores laborales y/o sociales).
Sindicatos (¡evitar de todas, todas! sustituir por agrupaciones de trabajadores que tratan de velar por sus derechos).
Políticos (¡evitar con la misma o más intensidad que la anterior! ¡mejor no reemplazar por nada!).
Izquierda (sustituir en cada momento por lo que se propone hacer en lugar de englobar con esa palabra).
Derecha (reemplazar por las propuestas que proponen hacer en lugar de englobar con esa palabra).
Política (cambiar por ideas de ordenación social, medidas para la convivencia, actuaciones laborales, ...).
¿Alguna palabra indebida más?
Ideología (mejor decir ideario común de acción, plan de actuación, estrategia para el fin tal ...).
Capitalismo (cambiar por consumo desmedido, consumo abusivo, comercio sin control, ...).
Clase social (reemplazar por sectores laborales y/o sociales).
Sindicatos (¡evitar de todas, todas! sustituir por agrupaciones de trabajadores que tratan de velar por sus derechos).
Políticos (¡evitar con la misma o más intensidad que la anterior! ¡mejor no reemplazar por nada!).
Izquierda (sustituir en cada momento por lo que se propone hacer en lugar de englobar con esa palabra).
Derecha (reemplazar por las propuestas que proponen hacer en lugar de englobar con esa palabra).
Política (cambiar por ideas de ordenación social, medidas para la convivencia, actuaciones laborales, ...).
¿Alguna palabra indebida más?
De lo que se habla:
capitalismo,
ideas,
ideologías,
izquierda,
política,
social
18 de mayo de 2011
Mi mente sigue en la calle
acampada en la duda, la reflexión, la ilusión y la rebeldía.
De lo que se habla:
bipartidismo,
elecciones,
indignados,
izquierda,
redes sociales,
twitter
16 de mayo de 2011
15 de mayo de 2011 ¿conclusiones?
Ayer muchos salimos a la calle, nuestra indignación nos ha llevado a la acción. No queremos que el bipartidismo legitime el gobierno de los mercados.
Hoy algunos de esos manifestantes han acampado en Madrid, en la Puerta del Sol.
¿Qué conclusiones podemos extraer? Las mías:
En cuanto a las formas con las que se ha llevado a cabo la manifestación:
Las redes sociales son, como la poesía, un arma cargada de futuro. Hay palabras que tienen demasiadas connotaciones negativas: política, políticos, ideologías, ... Se pretende estar desvinculado de siglas.
En cuanto al contenido de las propuestas de Democracia Real Ya:
Es una rebeldía desde la izquierda. Se proponen medidas de izquierda, puesto que se pretende acabar con la dictadura del mercado devolviendo el poder al pueblo. Las propuestas reivindican medidas, pero no indican cómo conseguirlas.
¿Qué le pasa a la izquierda?
El planteamiento asambleario se malinterpreta o se lleva a un extremo que no es operativo. No se puede estar discutiendo sobre formas y matices. Se necesita concretar y actuar, con mensajes claros, directos y eficaces. El debate constante lleva a enfrentamientos y desacuerdos, los puntos de vista distintos, en lugar de enriquecer, paralizan. IU, que debería ser el lugar de encuentro, puesto que es una coalición de izquierdas, es repudiada por muchos colectivos de izquierdas, que quizá una vez estuvieron dentro y se salieron de esas siglas por falta de acuerdo. Se preocupan más de los matices diferentes que de todo lo común por lo que hay que luchar. Hay un sector de la izquierda que decide no votar, muy lícito, pero que en esta democracia no queda recogido de ninguna forma. El voto en blanco y la abstención meten en el mismo saco a los concienciados puros que no creen en el sistema y a los que pasan olímpicamente de todo y aprovechan el domingo para cualquier otra cosa.
El colectivo anarquista hace, desde mi punto de vista, una crítica muy poco constructiva. La izquierda decide desunirse, pese a tener un extenso ideario común, quizá más mayoritario que el de la derecha y se desvanece entre la fuerte unión del bipartidismo PPSOE. La izquierda no es capaz de votar por lo menos malo, su voto pretende ser de acuerdo absoluto, por eso se agrupa con gente afín y forma distintas candidaturas. Mientras tanto la ley electoral hace que no haya representación de la izquierda.
Ilusiones:
Que todos los gritos en la calle el 15M se conviertan en gritos en las urnas el 22M. Que IU y otras candidaturas de izquierda, se conviertan en portavoz tras el 23M de las reivindicaciones colectivas. Que el Toma la calle esté en guardia constante para pedirle explicaciones, si hace falta, a los que elegimos como representantes con nuestro voto.
Hoy algunos de esos manifestantes han acampado en Madrid, en la Puerta del Sol.
¿Qué conclusiones podemos extraer? Las mías:
En cuanto a las formas con las que se ha llevado a cabo la manifestación:
En cuanto al contenido de las propuestas de Democracia Real Ya:
¿Qué le pasa a la izquierda?
El colectivo anarquista hace, desde mi punto de vista, una crítica muy poco constructiva.
Ilusiones:
De lo que se habla:
bipartidismo,
campaña electoral,
crisis,
democracia,
elecciones,
izquierda,
manifestación,
pueblo
15 de mayo de 2011
Los que no se presentan
Un voto para pedir respeto al FMI, L. García Montero.
De lo que se habla:
bancos,
campaña electoral,
crisis,
economía,
elecciones,
izquierda,
liberalismo,
público,
sociedad
¡Hoy tenemos una cita!
Es nuestro momento: ahora o será demasiado tarde ...
De lo que se habla:
capitalismo,
crisis,
economía,
izquierda,
manifestación
11 de mayo de 2011
25 de abril de 2011
25 años de IU
Sería ideal dejarse llevar por esa desidia que domina nuestro país de todos son iguales, los políticos son unos corruptos, no hay ideologías, ... tan ideal como poder creer en un dios que haga la vida más fácil con aquello de será lo que dios quiera, si está de dios será, si dios no lo quiere no sucederá ...
Sin embargo, no consigo subirme ni en un barco, ni en el otro. En el segundo, por ausencia de pruebas razonadas que me lleven a tal creencia. En el primero, porque dispongo de un exceso de pruebas razonadas que impiden que me agarre a su barandilla.
Para mi no todos son iguales y sí hay ideología. IU, como colectivo humano, tiene muchos defectos y por ser de izquierdas el doble. Pero asumiendo el error humano, cual científico que conoce las limitaciones del observador, IU lucha cada día desde la izquierda y para la izquierda. Resistir 25 años a los huracanes del voto útil, del bipartidismo y al discutir sobre qué discutimos de la izquierda rebelde es una muestra de que IU vive en la calle, con la lucha diaria, con el grito ciudadano, porque no hay mucho espacio para ella en los medios de comunicación tragados por el bipartidismo. Ha llegado la hora, de que IU salga del grupo mixto para tener una representación suficiente para hacer del Congreso de los Diputados un lugar de trabajo por un país de izquierdas. De poco sirve que nos indignemos, que gritemos, que nos quejemos de que el gobierno ZP no ha hecho sus deberes de izquierdas. Ahora es nuestro turno, nuestra obligación, nuestro momento para decir aquí estamos y queremos que el rumbo vaya hacia la izquierda. No te quedes en blanco, porque nuestra democracia no sabe cómo interpretar ese voto. Si eres de izquierdas, tu lugar es IU, porque tu voto te legitima para poder reprocharles al día siguiente lo que estén haciendo mal. Vota IU y trabaja en la calle con ella, para decir 25 años nos ha costado tener un gobierno de izquierdas.
¡Es nuestra oportunidad y tenemos que aprovecharla!
Sin embargo, no consigo subirme ni en un barco, ni en el otro. En el segundo, por ausencia de pruebas razonadas que me lleven a tal creencia. En el primero, porque dispongo de un exceso de pruebas razonadas que impiden que me agarre a su barandilla.
Para mi no todos son iguales y sí hay ideología. IU, como colectivo humano, tiene muchos defectos y por ser de izquierdas el doble. Pero asumiendo el error humano, cual científico que conoce las limitaciones del observador, IU lucha cada día desde la izquierda y para la izquierda. Resistir 25 años a los huracanes del voto útil, del bipartidismo y al discutir sobre qué discutimos de la izquierda rebelde es una muestra de que IU vive en la calle, con la lucha diaria, con el grito ciudadano, porque no hay mucho espacio para ella en los medios de comunicación tragados por el bipartidismo. Ha llegado la hora, de que IU salga del grupo mixto para tener una representación suficiente para hacer del Congreso de los Diputados un lugar de trabajo por un país de izquierdas. De poco sirve que nos indignemos, que gritemos, que nos quejemos de que el gobierno ZP no ha hecho sus deberes de izquierdas. Ahora es nuestro turno, nuestra obligación, nuestro momento para decir aquí estamos y queremos que el rumbo vaya hacia la izquierda. No te quedes en blanco, porque nuestra democracia no sabe cómo interpretar ese voto. Si eres de izquierdas, tu lugar es IU, porque tu voto te legitima para poder reprocharles al día siguiente lo que estén haciendo mal. Vota IU y trabaja en la calle con ella, para decir 25 años nos ha costado tener un gobierno de izquierdas.
¡Es nuestra oportunidad y tenemos que aprovecharla!
De lo que se habla:
bipartidismo,
Dios,
iu,
izquierda
20 de abril de 2011
Una semana diferente
Marinaleda cambia la Pasión por la fiesta civil. 2.645 españoles que hace tiempo decidieron vivir de una forma diferente.
De lo que se habla:
cultura,
izquierda,
marinaleda,
pueblo
5 de abril de 2011
17 de marzo de 2011
Las cosas claras: Anguita
De lo que se habla:
crisis,
economía,
izquierda,
julio anguita,
política
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